Año 2001

Viviendo de una sed insaciable
Árbol en el alma con raíces de carne
Que vive de vivir lo mas vivo de la vida
Viviendo de todo, de lo dulce y lo amargo
Y de crueldad aun mejor que de ternura

Paul Valery

 

 

 

 

 

 

 

Cuando se intenta analizar la idea de “mirar” se comprueba que hay una inmensa cantidad de elementos artísticos, de arte, que miramos.

Unos nos cautivan y sentimos su imagen, otros podríamos decir que los archivamos.

Sin embargo, todos ellos poseen, algo del tiempo y del espacio en que fueron creados.

Esos espacios dentro del laboratorio del artista posiblemente son pensamiento, diálogo, luz y ausencias buscadas de la realidad.

También, más o menos dentro, tienen esa esencia de la condición humana, que guarda muchas de las metáforas soñadas y vividas.

 

 

Juana María Balsalobre García
Crítica de Arte

 

 

 

 

Decorado de 70 metros cuadrados

 

 

 

 

Al aire libre es donde Dolores ha llevado esos árboles pintados, imágenes y símbolos de otras naturalezas. Después los ha instalado en el suelo de tierra, para pasar, como se comentará más adelante a ser parte de una creación de danza contemporánea. La mencionada obra se halla dentro de los márgenes establecidos en el programa propuesto. 

En la génesis de la idea, al lado de Dolores Balsalobre, hay otra persona creadora, que en este caso es, Philippe Trehet, quien hace el encargo a la pintora,  para su creación escénica de danza, titulada  Vitalités obscures.

De manera que desde ese  punto de encuentro se van abriendo las demás referencias que lo abarcan como hecho artístico.

 

Juana María Balsalobre García
Crítica de Arte

 

 

Manifestar esa relación del mundo interior con la creación artística tiene pues encontrados caminos, senderos descubiertos y lugares hallados o inventados.

La caracterización de ese paisaje exterior, el del arte, se compone a partir de las ideas y connotaciones particulares de cada época. Posiblemente su atemporalidad se encuentra en la relación hombre-sentidos con lo sublime. La Naturaleza vive y funciona por si misma, tiene sus propias reglas pero, no solamente los artistas,  sino los hombres quieren meterse en ella por lo atractiva y fascinante, por los coloridos, las luces, las sombras, los olores, es un marco abierto a los sentidos. ¿Qué más libre que un amanecer o un atardecer?. Esa esencia, ese momento no se puede limitar, tiene su propia vida no se puede encerrar. 

Un pájaro en una jaula no podrá expresar nunca la libertad de un pájaro volando en la inmensidad del cielo.

Juana María Balsalobre García
Crítica de Arte

 

 

 

ESTRENO - SEMINARIO "ARTE Y NATURALEZA"